Sara Muñoz Vega |
Madrid (EFE).- El lunes 28 de abril de 2025, a las 12:33 horas, la España peninsular sufrió el primer ‘cero eléctrico’ de su historia, un incidente multifactorial que desde Bruselas se calificó como «el más grave en casi dos décadas en Europa» y que tuvo como causa principal un problema de sobretensión.
Es el diagnóstico en el que coinciden los informes técnicos realizados hasta la fecha, pero por qué las tensiones se descontrolaron hasta provocar el colapso en aquella mañana soleada de primavera, de baja demanda y alta -pero no histórica- aportación renovable, continúa enfrentando, 365 días después, al operador del sistema (Red Eléctrica) y las eléctricas.
Del apagón, que también afectó a Portugal, se conocen las respectivas investigaciones del comité liderado por el Ministerio para la Transición Ecológica; Red Eléctrica; Aelec (asociación que agrupa a Endesa, Iberdrola y EDP); el panel del expertos europeos de Entso-e y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Todas concluyen que el suceso se debió a un problema de tensión y, en líneas generales, convienen en que fue multifactorial.









