El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes reivindica su libertad de expresión y avisa de que seguirá ejerciéndola en el marco del “debate público”

El juez Juan Carlos Peinado dio un paso inesperado la semana pasada al situar a Begoña Gómez a un paso del banquillo. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, reaccionó ese mismo día. “Ha avergonzado a muchos jueces y magistrados”, dijo. La réplica no se hizo esperar y varias asociaciones judiciales le afearon el comentario. La Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) ―la segunda en número de miembros― hasta le envió una carta acusándole de señalar a un togado con un “ataque personal”. Bolaños ha respondido por la misma vía, reivindicando su derecho a hacer una “legítima crítica” ante una situación, la de esta causa, que considera “anormal”.

En la misiva, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, el ministro aclara que no ha existido “señalamiento o ataque personal alguno“. ”No hago ninguna referencia personal descalificatoria al instructor”, subraya. Bolaños enmarca sus palabras en “una legítima crítica sobre unas determinadas resoluciones judiciales”, en el ejercicio de su derecho fundamental a la libertad de expresión, y “desde el total respeto y confianza en el Poder Judicial en su conjunto, y en el sistema de garantías y recursos de nuestro Estado de Derecho”. “De hecho, así lo expresé y lo seguiré haciendo con todo el respeto y contención, como hago siempre”, avanza.