El juez Juan Carlos Peinado investiga desde hace más de un año si Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, cometió los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional. Este martes, la investigación ha dado un paso más y el juez ha solicitado al Tribunal Supremo que se impute al ministro Félix Bolaños por un presunto delito de malversación y falso testimonio.
Malversación de fondos. La investigación judicial pasa por una supuesta malversación de fondos públicos que consistiría en que Cristina Álvarez, asistente de Begoña Gómez contratada como eventual en junio de 2018 desde el Ministerio de la Presidencia, pero dependiente del gabinete del presidente del Gobierno, envió varios correos electrónicos a patrocinadores de la cátedra que codirigía Begoña Gómez en la Universidad Complutense. Esa conducta probaría, según una acusación popular de ultraderecha, la supuesta actividad privada de Cristina Álvarez desde su puesto público. Álvarez no solo asiste a Gómez en las tareas institucionales que desempeña la esposa de Pedro Sánchez, sino también en su trabajo privado en la universidad pública.
Tenso interrogatorio a Bolaños. En el marco de esa pieza separada del caso, en abril, el juez Peinado citó como testigo al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, porque en el momento de la contratación de Cristina Álvarez, él era secretario general del ministerio de la Presidencia. Aunque el encargado de proveer los puestos de trabajo eventuales en Moncloa era su vicesecretario general, Alfredo García.






