Sánchez considera que la crisis en la región “demuestra el fracaso de la fuerza bruta”. Los líderes europeos rechazan levantar sanciones a Irán y exigen la reapertura del estrecho de Ormuz “sin peajes y respetando la libertad de navegación”

El conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel contra Irán sigue sin ser la guerra de Europa, pero esta quiere y debe ser “parte de la solución” a la crisis de Oriente Próximo, incluida la reapertura del estrecho de Ormuz, no solo porque sus consecuencias le afectan directamente, sino para que se respete de una vez el derecho internacional. Es lo...

que ha asegurado este viernes el presidente del Consejo Europeo, António Costa, tras reunir en Nicosia a los líderes de la UE y escuchar a varios de los actores regionales más afectados por el nuevo conflicto.

“La Unión Europea no forma parte del conflicto, pero formaremos parte de la solución”, ha asegurado al término de un día y medio de cumbre informal que ha culminado con una reunión con los presidentes de Egipto, Líbano y Siria, así como el príncipe heredero de Jordania y el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem Mohamed al Budaiwi. Pero el portugués ha sido enfático: “Mientras apoyamos los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución negociada a este conflicto, nuestros principios son claros: solo se puede lograr una paz verdadera defendiendo el derecho internacional de manera coherente y basada en principios”, ha subrayado Costa.