El presidente de EE UU insiste en la presión a sus aliados y afirma que hay países que se han comprometido a ayudarle a desatascar esa vía vital para el petróleo global, pero no especifica cuáles
La Unión Europea ha resistido este lunes a las amenazas con las que Donald Trump presiona a sus aliados para que entren en su guerra contra Irán, un conflicto que ha desencadenado más inestabilidad global y una escalada en los precios de la energía. “Europa no es parte de esta guerra, nosotros no hemos empezado esta guerra para la que los objetivos políticos no están claros”, ha zanjado este lunes la alta representante para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas. Se trata de una respuesta tajante después de que el presidente estadounidense exigiese a sus aliados europeos de la OTAN que acudieran en su ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz, un punto geoestratégico por el que pasa alrededor de una quinta parte del petróleo para consumo mundial y que ahora se ha visto afectado por el conflicto.
Tras dos días de duras amenazas −entre otras, la de que la OTAN afronta “un futuro muy malo” si no colabora en los planes de Washington−, el presidente de Estados Unidos ha insistido este lunes en la Casa Blanca en presionar a sus aliados, aunque lo ha hecho en un tono en apariencia menos beligerante. “Ellos lo necesitan [la reapertura] más que nosotros”, ha afirmado, antes de asegurar que hay naciones “en camino” listas para desatascar el tapón de Ormuz, aunque no ha especificado cuáles.








