El intérprete, que debutó en el famoso evento del Museo Metropolitano de Nueva York con un llamativo estilismo inspirado en Egipto, asegura en una entrevista que no le han propuesto volver desde entonces
El primer y único año en que el actor Billy Porter (Pittsburgh, Pensilvania, 56 años) asistió a la gala del Met entró en el Museo Metropolitano de Nueva York tumbado sobre una plataforma que seis hombres sin camiseta alzaban a pulso. Era 2019, y el ganador de dos premios Tony (por los musicales Kinky Boots y A Strange Loop), que acudió al evento ...
invitado por Ryan Murphy —productor de la serie Pose de la que Porter era uno de los protagonistas—, eligió para la ocasión un estilismo inspirado en una película de Diana Ross, Mahogany (1975). Porter, que ya había sorprendido en otras alfombras rojas por sus looks, aprovechó el vacío interpretativo de la temática de aquel año —el concepto Camp, que acabó siendo un cajón de sastre de ideas— para lucir algo así como un emperador egipcio de alas doradas y purpurina.
Aquella aparición, para la que tardó cinco horas en prepararse y en la que aseguró sentirse fabuloso, fue en realidad la última del actor en una gala Met. Él mismo acaba de contar en una entrevista en el programa de radio Bevelations que nunca más ha sido invitado. Así que tampoco se le va a ver el próximo lunes 4 de mayo posando en las escalinatas del museo.






