Nora Quintanilla |
Nueva York (EFE).- Celebridad, poder y arte se dieron la mano este lunes en una Met Gala que prometía cierta polémica al estar patrocinada por el magnate Jeff Bezos, pero que finalmente transcurrió con normalidad y sin apenas comentarios públicos de los invitados.
Si en las semanas anteriores se escucharon llamadas al boicot de un grupo activista que empapeló Nueva York con carteles de denuncia, hoy no hubo rastro de protesta más allá de un espontáneo que intentó saltar el perímetro de seguridad y fue interceptado en unos segundos.
La temática de la velada, ‘La moda es arte’, en cambio, ofreció un gran abanico creativo a la hora de vestirse para los cerca de 400 invitados, entre los que destacaron divas como Beyoncé, Madonna y Blake Lively, magnates tecnológicos y hasta miembros de la realeza.
El cantante de reguetón puertorriqueño Bad Bunny apareció en la alfombra roja disfrazado de anciano.











