A ‘Your Favorite Toy’, un álbum urgente y furioso, le faltan canciones que se puedan recordar después de tres escuchas

El relevo generacional en el rock fuerte anda tan exiguo que la percepción (y el deseo) es que Dave Grohl, James Hetfield o Eddie Vedder son todavía unos impetuosos tipos de mediana edad. Pero no, los dos últimos son sesentones y Grohl, e...

l más joven, va camino de ello a sus 57 años. El asunto es que por encima de ellos todavía andan los clásicos, aún capaces de llenar estadios a los setenta: Iron Maiden, AC/DC, Judas Priest… Josh Homme y Dave Grohl son, por lo tanto, la esperanza de un género que no encuentra a grupos jóvenes que puedan encabezar un festival o llenar grandes recintos. Ojalá aparezca alguno en breve. De momento, debemos analizar el álbum número doce de Foo Fighters.

Your Favorite Toy, que se ha publicado hoy, llega tres años después de But Here We Are, un álbum catártico, el primero después de la muerte del carismático batería de la banda, Taylor Hawkins. Estamos ante 10 canciones que completan 36 minutos, un disco urgente, rabioso, por momentos punk, donde en muchas fases Grohl se desgañita en lugar de cantar. La vida personal del exbatería de Nirvana pasó por turbulencias en los últimos tiempos (a finales de 2024 anunció que tenía una hija fuera de su matrimonio) y aunque no trata el tema de forma explícita, sí asoman en las letras algo de autoflagelo y crisis existencial. “Persigo todos los papeles que he perdido, ¿fui lo suficientemente bueno?”, se cuestiona en Child Actor; en Of All People grita: “¿Cómo se puede vivir feliz para siempre?”; y en Unconditional, asume: “No puedo decir lo que pienso, simplemente no estoy seguro”.