El creador greco-albanés presenta en Madrid su último espectáculo, en vísperas de recibir el León de Plata en Venecia

No hay nada más codiciado en los circuitos escénicos internacionales de vanguardia que un joven con sello artístico propio. Eso es el autor y director greco-albanés Mario Banushi. Tiene 28 años y solo cuatro espectáculos estrenados desde su debut en 2022, pero con un estilo único que destaca por la ausencia de palabras, reconocido ya de Nueva York a Taipéi. No es teatro mudo, sino otro lenguaje basado en la imagen, el sonido y una gran profundidad emocional. Por eso su trayectoria lleva la velocidad de un meteorito. Hasta el punto de convertirse en el ganador más joven del

e.org/en/news/2026-lion-awards-theatre" data-link-track-dtm="">León de Plata de la sección de teatro de la Bienal de Venecia, que premia las voces emergentes más impactantes del panorama mundial. Lo recogerá el 12 de junio durante la nueva edición del festival.

En pleno vértigo por la cercanía de la ceremonia, Banushi no abandona sus giras. Ahora está en Madrid para presentar este viernes y sábado en los Teatros del Canal su último espectáculo, Mami, que ya pudo verse el verano pasado en el festival Grec de Barcelona. Antes había estado en la capital con Goodbye, Lindita, en el marco del Festival de Otoño de 2024.