El jefe de gabinete de la expolítica, la contradice: “Alguna vez Cospedal pedía la cita [con el comisario]”

Mariano Rajoy ha cedido este jueves el testigo en el juicio del caso Kitchen a María Dolores de Cospedal, quien fuera su secretaria general en el PP y su ministra de Defensa. A las 10.47, salía el expresidente del Gobierno tras respaldar a sus antiguas cúpulas del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional —que se sientan en el banquillo, con Jorge Fernández Díaz a la cabeza— y entraba la exdirigente popular para mantener ante el tribunal una línea similar a la del exlíder conservador. Aunque ha admitido que se reunió con el comisario José Manuel Villarejo en varias ocasiones “como secretaria general” (Rajoy, en cambio, dijo que nunca conoció a ese agente), Cospedal ha afirmado que no le hizo “encargos”, ni supo nada de una operación de espionaje al extesorero Luis Bárcenas. Y, además, ha definido a Fernández Díaz como un hombre “recto e íntegro, que ha sufrido mucho”.

La expolítica, que fue imputada en la fase de instrucción después de que la Fiscalía Anticorrupción la señalase como una pata de la “conexión política” de Kitchen con la cúpula del PP, se ha esforzado en marcar distancias. Tantas, que su antiguo jefe de gabinete, que ha declarado después, le ha desmentido. Cospedal ha asegurado que se reunió “ocho o nueve” veces con Villarejo en la sede de los populares y en una cafetería, y siempre “a iniciativa de él”. Sin embargo, su antiguo asesor, José Luis Ortiz, ha recordado al menos un encuentro en el Ministerio de Defensa y, también, que “alguna vez la señora Cospedal pedía la cita” con el turbio comisario, epicentro de una macrotrama de corrupción.