Los testimonios de los exlíderes del PP, que se alinean con las defensas, chirrían al contrastarlos con las pesquisas y las pruebas del caso
La vista oral sobre el caso Kitchen ha sumado su tercera semana de sesiones. Aunque aún queda mucho camino por delante (no se prevé que acabe hasta finales de junio), casi 50 testigos han desfilado ya ante el tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia la operación activada en 2013 en el seno del Ministerio del Interior para espiar a Luis Bárcenas, a su familia y a su entorno. En estos días, los magistrados han podido escuchar, entre ot...
ros, al propio extesorero popular; a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y del PP durante el despliegue policial; y a María Dolores de Cospedal, antigua secretaria general del partido. Pero, también, a más de una veintena de agentes, que ofrecieron datos que refuerzan buena parte de la tesis de las acusaciones sobre la trama.
Pese a ello, Rajoy decidió el jueves, cuando fue interrogado, salir en apoyo de su excolaborador y hombre de confianza, Jorge Fernández Díaz, principal acusado. Su versión, así como la de Cospedal y los procesados, se contradice y enfrenta con las de otros testigos y con la información que obra en los miles de folios del sumario.






