Irene Escudero |
Madrid (EFE).- Vania Reséndiz quería honrar el legado de su abuela, la primera librera de Oaxaca (México), y así inauguró en Madrid hace solo unos meses ‘Las indomables’, una de las múltiples librerías gestionadas por migrantes latinoamericanos que han abierto recientemente en España y funcionan como puentes de cultura transatlánticos.
Aunque apenas lleva cuatro meses en el barrio madrileño de Prosperidad, Vania ya llama por su nombre a varios clientes que entran, a los que sonríe y atiende orgullosa, con las fotografías de sus abuelas y tías, las verdaderas «indomables», a sus espaldas.
«Es un homenaje a las mujeres de mi familia que me criaron… Ellas, profesoras, campesinas y amas de casa, tejieron comunidad en el pueblo de Oaxaca, de donde yo soy y de donde es toda mi familia», dice a EFE esta librera y gestora cultural, que llegó a España hace tres años.
A esta mexicana su madre le regaló ‘Don escandaloso’, su primer libro, porque era «una niña un poco desinhibida», y ahora ella recomienda a otra madre primeriza libros ilustrados que tratan las rabietas y la ira para leérselo a su hijo pequeño.







