Sendas muestras en Madrid y Granada, el estreno de ‘Enlorquecido’ de Poveda, el concurso en Cannes de ‘La bola negra’ de Los Javis y nuevas publicaciones reafirman la fuerza del legado de García Lorca
En el verano de 1936 Federico García Lorca tenía por delante un otoño intenso con el estreno de La casa de Bernarda Alba y Así que pasen cinco años, la reposición de Doña Rosita la soltera, y la publicación de Poeta en Nueva York, que ya había entregado a José Bergamín....
También tenía listo el poemario Diván de Tamarit y trabajaba en dos obras teatrales, Sueños de la vida y Sueños de mi prima Aurora, y en un borrador del que apenas escribió apenas unas páginas, cuyo título original, La bola negra, él mismo transformó en otro nuevo, La piedra oscura. Esa ebullición creativa quedó trágicamente truncada el 18 de agosto, cuando el poeta fue fusilado en Granada por las tropas sublevadas contra el gobierno de la República, pero el trabajo sobre y a partir de su legado no ha cesado desde entonces.
Fuente inagotable de inspiración y de estudio, académicos, periodistas, escritores, actores, dramaturgos, cantantes, cineastas, escritores, poetas, pintores, bailarines y músicos regresan una y otra vez a la obra y a la figura de García Lorca tratando de desentrañar los secretos de su duende. Esta primavera, en vísperas del 90º aniversario de su fusilamiento en el Barranco de Víznar, Lorca y su legado trazan un amplio mapa que recorre desde Granada hasta Cannes, pasando por Madrid y Vermont, a través de dos exposiciones, un documental y una película, además de nuevos títulos que exploran distintas facetas del poeta.







