El PP retoma el poder tras cinco meses turbulentos y tras integrar de nuevo a la formación ultra con una vicepresidencia y dos consejerías. “No voy a pedir perdón por gobernar con Vox”

No. No hay dos sin tres. María Guardiola es de nuevo presidenta de la Junta de Extremadura tras fracasar dos veces en las anteriores sesiones de investidura de marzo y después de casi cinco meses de un inédito bloqueo institucional. Al fin, y como han suspirado varios diputados del PP en la Asamblea extremeña, la baronesa popular ha recibido el apoyo de los 29 diputados de su partido junto a los 11 de Vox, con quienes gobernará de nuevo en coalición y a quienes ha entregado ahora una vicepresidencia y dos consejerías (Familia —en singular— y Agricultura).

El apoyo de la formación de Santiago Abascal ha llegado al límite. A solo 12 días de la activación del calendario de la repetición electoral y, al contrario que en 2023, sin una foto conjunta del PP y Vox.

Es la primera mujer en el cargo. Se convierte de nuevo en la cuarta presidenta extremeña tras Juan Carlos Rodríguez Ibarra (PSOE), José Antonio Monago (PP) y Guillermo Fernández Vara (PSOE). Asume el timón tras adelantar las elecciones por primera vez en esta región de poco más de un millón de habitantes, después de cinco meses de reuniones, vaivenes, giros de guion y, sobre todo, de traicionar de nuevo sus propias palabras hacia Vox, a quien criticó duramente en 2023 cuando asumió por primera vez el sillón presidencial.