Un informe alerta de los impactos del calor en la salud: “El caso de España es especialmente grave”, advierte uno de los coautores

Las alergias estacionales no son nada nuevo, pero su virulencia y persistencia sí. Entre 2015 y 2024, la temporada de polen se adelantó una o dos semanas para todos los árboles, en comparación con el período 1991-2000. El culpable es el aumento de las temperaturas. Esta es una de las funestas conclusiones del Informe europeo de 2026 del Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, cuyo subtítulo no deja lugar a dudas: “Cada vez hay menos margen para adoptar medidas decisivas en materia de salud”....

El cambio climático está afectando a nuestra salud. No solo en lo relativo a las alergias, como deja claro el informe, que aborda, con datos recogidos en 823 zonas de Europa, las diferentes formas en las que está empeorando nuestra calidad de vida. Por ejemplo, casi todas las regiones monitorizadas (el 99,6%) registraron un aumento en el número de muertes atribuibles al calor durante el periodo 2015-2024 en comparación con el periodo 1991-2000. Hubo un incremento medio anual general de 52 muertes por millón de habitantes. Las alertas sanitarias diarias por calor extremo aumentaron en un 318%. “El caso de España es especialmente grave”, alerta en un intercambio de correos José Chen, investigador del ISGlobal y coautor del estudio. En todo el país, las muertes por calor han aumentado una media de ocho fallecimientos por cada millón de habitantes entre 2015-2024, comparado con el periodo 1991-2000, pero las cifras no son iguales en todas las regiones. “Ciudad Real es la que más ha empeorado en toda Europa: las muertes por calor se han triplicado”, señala Chen. “Entre 1991 y 2000, morían unas nueve personas por cada millón de habitantes. Entre 2015 y 2024, esa cifra subió a 27 personas por millón. Es el mayor aumento registrado en todo el continente”.