España vuelve a llevar a Bruselas la necesidad de adoptar medidas de presión efectiva, pero sin apoyos suficientes para que prospere completa su iniciativa
Los gobiernos de España, Irlanda y Eslovenia pedirán hoy, martes, en la reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea que los Veintisiete estudien de nuevo la suspensión del acuerdo de asociación europeo con Israel. La petición formal se hizo por carta el viernes. Es la segunda vez que estos países exigen que la diplomacia comunitaria ponga sobre la mesa la adopción de algún tipo de medida de presión efectiva contra un Gobierno, el de Benjamín Netanyahu, que se comporta con abierto desprecio a la legalidad internacional en su expansión bélica contra sus enemigos en Oriente Próximo. La falta de consenso hace improbable que prospere la petición.
El acuerdo de asociación de la UE con Israel es el principal instrumento de las relaciones entre ambos, lleva en vigor desde el año 2000 y otorga a Israel, que tiene en la Unión a su primer socio comercial, un estatus preferente. El acuerdo está supeditado, como todo lo que firma la UE, al respeto a los derechos humanos. España y otros países pidieron el año pasado que se suspendiera el acuerdo por la violación de este principio por parte de Israel en Gaza. Un informe del Servicio Europeo de Acción Exterior, que dirige la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ya estableció el pasado verano que Israel no cumplía con sus obligaciones en materia de derechos humanos.












