El PP vota en contra en la Mesa del Parlamento para no condenar actuaciones como las del parlamentario ultra
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, ha propuesto este martes en la Mesa que gobierna el Parlamento una reforma de su reglamento interno para endurecer las sanciones sobre comportamientos violentos como el del diputado de Vox José María Sánchez García la semana pasada en el pleno, cuando se enfrentó a escasos centímetros al presidente en funciones de las Cortes. El plan de Armengol lo refrendaron los cinco representantes en la Mesa de los partidos que sostienen al Gobierno frente a los cuatro miembros del PP, que se negaron a condenar expresamente la actitud del diputado ultra.
Los incidentes verbales, el clima político y el mal comportamiento han dejado de ser algo recurrente en el Congreso para convertirse en un punto más de cualquier orden del día. La escena inédita observada en el pleno de la semana pasada por parte del diputado de Vox José María Sánchez, que llegó a acceder de forma airada hasta el escaño del en ese momento presidente en funciones de las Cortes, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, la tercera autoridad del Estado, para increparle, ha desatado las alarmas de algunos partidos que se temen situaciones aún peores.






