Todos los grupos de la Cámara salvo PP, Vox y UPN promueven una declaración institucional “frente a quienes intentan degradar” a la institución

El Congreso estudia cómo alargar la expulsión incluso varios meses de José María Sánchez, diputado de Vox, después de que este se encarase con la Presidencia del Parlamento en el pleno de este martes. El parlamentario ultra se subió al estrado de la Cámara, donde se sitúan los miembros de la Mesa, el órgano de control de las Cortes, donde increpó a una letrada y a continuaci...

ón se encaró con el vicepresidente primero, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que en ese momento presidía el Congreso en lugar de Francina Armengol y ejercía como la tercera autoridad del Estado. La Mesa decidirá en una próxima cita cómo actúa contra el diputado Sánchez y baraja distintas opciones y precedentes similares. Diez partidos representados en el Congreso, todos menos PP, Vox y UPN, han firmado una declaración de condena que no se ha leído en el pleno por la oposición de esas formaciones de la derecha.

El grupo parlamentario socialista presiona también al respecto y contempla presentar la propuesta de expulsión, avalada por distintos artículos del reglamento del Congreso, en la reunión de la Mesa de la próxima semana tras estudiar la complejidad del asunto y los antecedentes ocurridos en diversos parlamentos, explican varias fuentes del máximo nivel a EL PAÍS. “Lo sucedido es muy grave. Solo ha pasado dos veces en la historia reciente: con Tejero y ahora con un diputado de Vox”, ha sido tajante Patxi López, el portavoz socialista. “No se puede consentir, la escalada de insultos no puede convertirse en violencia. La Mesa del Congreso debe actuar y poner límites. La democracia se defiende también dentro del Parlamento”, sentencia López.