Inmaculada Tapia |

Madrid (EFE).- «¿Flores?» «¿En primavera?», «Revolucionario», espetaba a una redactora con ironía Miranda Priesley, editora de ‘Runaway’, al proponer este estampado para ilustrar un reportaje en la primera parte de ‘El diablo viste de Prada’. Pero sí lo es cuando hablamos del armario masculino donde los motivos botánicos se anclan.

Lo cierto es que hace tiempo los hombres dejaron atrás mitos como no vestir con flores o tonos empolvados, y llegó la hora de renovar el vestuario con prendas de todo tipo.

No se trata de lucir la típica camisa con reminiscencias hawaianas, tan básicas como divertidas, fáciles de encontrar hueco en una maleta de verano; se trata del gusto por lucir bordados y estampados botánicos de una manera sutil y elegante.

«Durante muchos años hemos estado haciendo estampación o bordados de flores especialmente en camisas, pero es cierto que en estos momentos hay un repunte», ha confirmado a EFE el diseñador de moda masculina Lander Urquijo, una marca con voluntad de transformar la sastrería clásica.