La falta de acierto ante la portería y una defensa mal engrasada alejan a los de Simeone de un título que era “necesario”
“Necesitamos ganar un título”, venía proclamando en público y en privado Diego Pablo Simeone durante los últimos meses. El sábado, en la sala de prensa del estadio de La Cartuja, con el dolor de la derrota en plena digestión, volvió a reiterarse cuando le demandaron que ejerciera, con uno de sus mensajes totémicos, de sanador y revitalizador del club, del vestuario y de los 25.000 hinchas rojiblancos desolados que asistieron a otra de esas tragedias que ya marcaron a fuego la historia del Atlético en otras finales pérdidas.
="_self" rel="" title="https://elpais.com/deportes/futbol/2026-04-18/simeone-asume-el-dolor-de-la-derrota-me-duele-lo-de-hoy-mucho-necesitabamos-ganar-y-no-pudimos-hacerlo.html" data-link-track-dtm="">“La gente no necesita mensajes, la gente necesita ganar”, zanjó con sequedad el preparador argentino.
Simeone, el plantel y el club eran conscientes de que la final de Copa era la oportunidad más real de volver a ganar un título y acabar con la sequía que va camino ya de los cinco años. Algunas de las reflexiones internas que se hacían ayer en el Atlético apuntan a que eliminar al Barca en la Champions da dinero y prestigio, pero que un titulo es un título y todos los estamentos del club lo necesitaban. Desde la meritoria Liga de la 2020-21, el Atlético no ha vuelto a engordar sus vitrinas. Nunca en la era Simeone había pasado un lustro sin levantar una copa. Despeñado en la Liga, a 19 puntos del Barcelona, al Cholo y a sus futbolistas les queda el cartucho de la Champions, pero la enjundia de los rivales, Arsenal en semifinales, y Bayern o PSG en una hipotética final, dificultan sobremanera la empresa.






