Han recibido más de 13.000 peticiones de descendientes de emigrantes, exiliados, o de gente que dice serlo

La Ley de Memoria Democrática impulsada por el Gobierno en 2022, que da acceso a la nacionalidad española a descendientes (hasta tercera generación) de exiliados o emigrantes, ha hecho estragos en la decena de archivos diocesanos catalanes. Sin previo aviso, se colapsaron sus correos electrónicos. Han recibido más de 13.000 solicitudes de partidas bautismales de españoles que dejaron el país, sobre todo en el siglo XIX. El porcentaje tramitado varía según la diócesis. Muchas no se han podido gestionar por diversos motivos: no localizar al pariente buscado, no saber de dónde emigró e incluso desconocer su nombre completo. Los archiveros, mentalmente agotados, han detectado que hay quien ha querido “estafar” a solicitantes y sospechan que hay personas, sin vínculo con España, que han aprovechado la ocasión.

Según datos facilitados por el Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE) a EL PAÍS en diciembre, más de un millón de descendientes de españoles han pedido la nacionalidad y otros 1,3 millones esperaban cita para hacerlo. De las solicitudes resueltas, solo un 2% habían sido denegadas.