Hasta el momento, todas las expediciones para encontrar el pecio y la tumba de 412 marinos han fracasado

El Reina Regente fue un crucero de la Armada española que entró en servicio en 1888, pero que el 10 de marzo de 1895 naufragó en algún punto del Atlántico entre Tánger y Cádiz. Toda su dotación (412 marinos) falleció y sus restos nunca fueron encontrados. Las investigaciones que en su tiempo se abrieron para localizarlo no dieron apenas resultados y la ubicación de este gran barco, moderno y con grandes innovaciones técnicas, sigue siendo un misterio. Pero ahora, el estudio Desaparición del Reina Regente: causas de su hundimiento y propuesta...

para su localización, firmado por expertos de las universidades de Cádiz y Buenos Aires y de la Armada española, propone, gracias al empleo de un modelo físico-matemático y a la recuperación de documentación de la época, su ubicación a no muchas millas de Tarifa, en Cádiz.

Recuerdan los expertos —Óscar Santiago Ortega Pérez, Manuel Bethencourt Núñez, Nicolás C. Ciarlo y Tomás Fernández Montblanc— que el barco recibió la orden de cumplir una misión sencilla. Debía trasladar a unos representantes marroquíes de Cádiz a Tánger. En cuanto los dejase en tierra, tenía que poner rumbo a la península para estar presente en los actos de la botadura del acorazado Carlos V. El Reina Regente cumplió la primera parte de la misión: atracó en la ciudad africana el 9 de marzo y al día siguiente inició el regreso. Pero justo en esa jornada, se desató un gran temporal con vientos de 56 a 63 nudos y olas de entre 6 y 9 metros de altura.