La extraordinaria defensa del equipo turco desconcierta al conjunto de Carlos Cantero, que estaba preparado para una fiesta y no para un tormento (63-56)
El Príncipe Felipe no tenía una butaca libre. Todo Aragón quería ver al Casademont Zaragoza en las semifinales para coronar la mejor temporada de su historia. Era uno de esos días especiales. Sonó el silbato, voló el balón y, de repente, la oscuridad. El Galatasaray dio una exhibición defensiva y descolocó a su rival, incapaz de anotar. Una canasta en nueve minutos. Dos en todo todo el cuarto. Unos porcentajes ruinosos (2/17). La gran fiesta del Zaragoza se convirtió en un tormento y acabó con amago de remontada que no logró concretar (63-56). La final, el domingo, enfrentará a dos equipos turcos: Galatasaray contra Fenerbahçe.
Al Zaragoza, muy tenso, le costó casi cuatro minutos anotar ante un equipo muy serio en defensa, con muchos centímetros y una Marina Johannes, pies veloces y muñeca criminal, con una clase excepcional que castigó desde el exterior el aro maño. Con 15-2, Firat Okul aprovechó para enfriar a dos de sus pilares: Johannes y Dorka Juhasz. El partido se le iba poniendo de cara. El primer cuarto fue casi definitivo (24-4).






