Patricia Pardo sabe de tele y está más que acostumbrada a lidiar con situaciones como esta, por eso es lamentable su respuesta
Irene ha puesto un anuncio en redes donde busca compañero/a de piso preferiblemente vegetariano o vegano porque ella y sus convivientes no quieren que se cocine carne. El texto es breve, pero conciso, pero por si acaso, arranca su intervención en el programa Vamos a ver, de Telecinco, reiterando que no prohíbe la carne en casa, sino que se cocine en aras de la convivencia. Aun así, el rótulo la define como: “Irene: no quiere carnívoros en su casa”. ...
La presentadora, Patricia Pardo, está acompañada por varios tertulianos. Todos se llevan las manos a la cabeza cuando se repasan algunas de las respuestas recibidas. Se han perdido las formas, el respeto y el decoro. Vaya por dios, no se podía saber, viniendo de ese lugar tan amable que son las redes sociales. La entrevista va bien, Irene sonríe y tiene un discurso articulado para los dos o tres minutos de su intervención. Pardo empatiza con ella, pendiente de lo que toca y del siguiente tema metido en la escaleta del programa. Tiene una hora y cuarto incluidas las publicidades, y en esa ensalada tiene que haber de todo.






