La chef es una mujer intensa que no ha dejado de vender sus negocios tras su salida de ‘MasterChef’ y soltar frases para enmarcar
Mientras el Atlético de Madrid goleaba al Barcelona en la Copa del Rey, en El Hormiguero estaba Samantha Vallejo-Nágera haciendo un publirreportaje de todos los negocios que quiere dar a conocer
ais.com/television/2026-01-11/masterchef-prescinde-de-samantha-vallejo-nagera-e-incorpora-al-jurado-a-la-influencer-delicious-martha.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/television/2026-01-11/masterchef-prescinde-de-samantha-vallejo-nagera-e-incorpora-al-jurado-a-la-influencer-delicious-martha.html" data-link-track-dtm="">tras su salida de MasterChef. Un hotel, un restaurante, un servicio de catering, los nombres de varios restaurantes con los que colabora y en los que ha estado. Todo esto a una velocidad supersónica porque es una persona que mete más palabras por minuto que José Luis Martínez-Almeida, que ya es decir. Al presentador a veces le costaba seguir el ritmo. A mí también.
La chef es una mujer intensa, de esas que no parecen cansarse jamás y de las que seguro que piensan que las vacaciones están sobrevaloradas. Es coleccionista de frases curiosas. “Siempre me ha encantado trabajar”, por ejemplo. Chica, qué suerte. O cuando explicó que estar en un ambiente laboral donde se chillaba y se tiraban sartenes le parecía “divertidísimo”. Ajá. Recomendó a la gente que se compre un jamón y aprenda a cortarlo porque es “súper relajante”, mucho mejor que estar tanto rato pendiente del móvil. Menos pilates, más tocino.






