Cuando abrimos la boca, a veces metemos la pata y otras somos muy útiles, así que aquí te traigo las posibles consecuencias de dar consejos sobre cómo educar a los hijos de los demás

Pocas cosas molestan más a unos padres primerizos que sentirse juzgados por otra gente, por quienes se atreven a soltar consejos de crianza sin conocer toda su realidad (o directamente sin ni siquiera conocerlos). Pero vaya, en un país donde todo el mundo es entrenador de fútbol y ministro de lo que toque, los consejos se regalan aunque molesten y aunque no te los haya pedido nadie. ...

Por otra parte, también hay gente que ha pasado por ello y piensa: “Pobres, quizá no se han dado cuenta de este detalle importante; voy a avisarles para hacerles un favor con todo el cariño de mi corazón”. ¿Intrusismo o generosidad? Cuando abrimos la boca, a veces metemos la pata y otras somos muy útiles, así que aquí te traigo las típicas consecuencias a favor y en contra de dar consejos de crianza. Y después ya decides tú si se lo comentas a los primerizos o dejas que se apañen solos.

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