¿Dónde está esa plata? ¿Por qué no llega a los bolsillos de los venezolanos? Es la pregunta que circula desde que Estados Unidos irrumpió en Venezuela
Hay familias en Venezuela que no comen carne porque no pueden pagarla. Hay jubilados que reciben menos de un dólar al mes de pensión. Y sobre todo, hay millones de venezolanos que viven esperando. Porque desde el 3 de enero, cuando Estados Unidos irrumpió en Venezuela, se instaló una idea por encima de cualquier otra, que la economía iba a mejorar, que ahora sí iba a empezar a entrar dinero, que ahora sí ese dinero por fin iba a llegar a la gente.
Pero eso todavía no está ocurriendo. La expectativa ha crecido a una velocidad que la realidad no está consiguiendo acompañar y la gente está frustrada porque Venezuela sí está generando nuevos ingresos, está vendiendo petróleo, está vendiendo oro, está trayendo inversiones. Pero la gran pregunta sigue siendo la misma, que es ¿dónde está esa plata? ¿Por qué no llega a los bolsillos de los venezolanos?
Parte de esos fondos están retenidos fuera del país porque las sanciones siguen condicionando la economía. Venezuela ha montado un sistema financiero tan alambicado y opaco para sortear años de sanciones que desmontarlo va a llevar su tiempo. Además, la economía venezolana hoy se sostiene en un equilibrio súper frágil. Depende del tipo de cambio del precio del petróleo, de la inflación y de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo.






