El centro de análisis EsadeEcPol alerta de cuellos de botella a cinco meses de que expire el plazo, mientras que el Gobierno cree que se subestima la ejecución real

El reloj de Bruselas no se detiene y España dispone de un margen de apenas cinco meses para agotar los fondos europeos que quedan pendientes de adjudicar. Con el horizonte de agosto de 2026 cada vez más próximo, el país entra en el “esprint final” del plan, marcado por avances significativos, pero también por una brecha que amenaza con convertirse en el principal cuello de botella durante el periodo de desenlace. Así describe la situación el centro de análisis EsadeEcPol en su último informe, publi...

cado este jueves. Con cifras cerradas a 12 de marzo, España ha puesto en marcha proyectos por valor de 90.718 millones de euros en transferencias ―cifra superior a la asignación teórica de subvenciones―. Sin embargo, de ellas solo se han adjudicado realmente 63.403 millones.

La diferencia efectiva, de unos 27.300 millones, equivale a casi un tercio del total de la movilización y constituye el gran reto inmediato en estos momentos. No se trata solo de una cuestión contable. El propio informe advierte de que “concedido” no equivale a “ejecutado”, lo que añade una capa adicional de incertidumbre sobre la capacidad real de absorber el maná comunitario en tiempo y forma. Fuentes del Ministerio de Economía, sin embargo, consideran que esta diferencia se debe a las limitaciones del método de medición, el cual genera retrasos temporales que redundan en una subestimación de la ejecución real.