Nuestro país es referente en la búsqueda de respuestas a los desafíos médicos más complejos, especialmente en oncología
La ciencia es, en esencia, la respuesta de la curiosidad humana al servicio de la esperanza. En un momento en el que la salud se ha posicionado como el pilar fundamental del bienestar colectivo, España se sitúa ante un horizonte transformador. No solo somos receptores de innovación, sino arquitectos de la misma. Nuestro país autorizó el año pasado 962 ensayos clínicos, consolidándose como el líder europeo con mayor número de estudios autorizados. Una cifra que nos posiciona como referentes internacionales en la búsqueda de respuestas a los desafíos médicos más complejos, especialmente en oncología, que ya representa cuatro de cada diez estudios realizados en el país1....
Este liderazgo no es fruto del azar, sino de un compromiso firme del sector farmacéutico con el tejido social, sanitario y económico español. Somos un sector estratégico para la economía española, destinando más de 1.700 millones de euros anuales en I+D para la búsqueda de soluciones terapéuticas2. Esta apuesta tiene un retorno tangible: generamos un impacto directo de 27.000 millones de euros, lo que equivale al 1,9% del PIB español y sostenemos una red de más 60.000 empleos cualificados3. Por cada euro de valor añadido directo que aportamos, se generan 1,5 euros adicionales para la economía nacional, demostrando que la salud es una inversión estratégica para el futuro3.






