La rectora explora opciones como el cierre vespertino de centros o la reducción de contrataciones, mientras la Junta de Andalucía alega desconocer el desfase presupuestario

La rectora de la Universidad de Sevilla (US), Carmen Vargas, trasladó este martes al Consejo de Gobierno de la entidad la necesidad de aplicar un ajuste presupuestario de 16 millones determinado por la prórroga de las cuentas de 2025, que no contempla el incremento salarial del 2,5% aprobado por el Gobierno central, un desequilibrio financiero que se agrava porque aún no se ha cerrado con la Junta de Andalucía “la envolvente que recibirá cada universidad para 2026, imprescindible para elaborar un nuevo presupuesto”, de acuerdo con el argumento que dio la nueva responsable de la Hispalense. Entre las medidas que se están explorando se encuentra la reducción de los centros durante la tarde, la mengua de contrataciones de profesorado laboral temporal o la reorganización de grupos docentes.

Vargas, que reconoció “la inquietud” que se vive entre la comunidad universitaria, ha señalado este miércoles que, ante esta coyuntura, en la que no se ha cerrado el acuerdo con la Junta de Andalucía, lo que está haciendo la universidad es “trabajar en algunas cuestiones, porque es de sentido común que tengamos que hacer algún tipo de ajuste mientras no llega el dato definitivo de la financiación”. Fuentes de la entidad insisten en que se está actuando en función de “datos provisionales” y que se está consultando con todas las partes afectadas para consensuar el plan de ajustes que deberá presentarse al Consejo de Gobierno para su aprobación. El pasado viernes los directores de departamento recibieron un correo en el que se les solicitaba sugerencias para efectuar recortes, según ha podido conocer este diario.