El rector aclara que necesitan 700 millones solo para mantener los edificios, equivalente a todo el dinero para infraestructuras en las seis universidades públicas
La Universidad Complutense de Madrid (UCM) afronta años con unos “presupuestos de guerra” para devolver al Gobierno de Ayuso un préstamo de 34,5 millones de euros (más cuatro millones de intereses) que tuvo que pedir a finales de 2025 para pagar los salarios y algunos gastos. Con la nueva financiación, presentada el pasado martes, los plazos han mejorado: antes del acuerdo contaban con tres de carencia y dos para devolver el principal, y ahora serán dos años de carencia y cuatro para integrar el principal. Y eso les da un mínimo alivio.
El rector de la UCM, Joaquín Goyache, ha alabado el “cambio sustancial de actitud” con la llegada de la nueva consejera, Mercedes Zarzalejo, en el Consejo de Gobierno extraordinario de la Universidad celebrado este lunes. La financiación básica estructural, que integra las transferencias corrientes, crecerá un 23,4% en los próximos seis años. Y habrá un fondo de convergencia destinado a corregir desequilibrios y facilitar la adaptación progresiva al nuevo modelo. De esta partida no ha dado cifras.






