Zelenski ha conseguido influencia y tener voz en una región en la que también compite con Rusia

Ucrania tiene que estar siempre en el candelero si quiere sobrevivir. Esta es la estrategia diplomática de su presidente, Volodímir Zelenski, cuando estalla un conflicto en el mundo que puede debilitar a su país en la lucha contra la invasión rusa: Ucrania debe estar presente y ser proactiva, aunque sea en otra guerra y a miles de kilómetros de Kiev....

La guerra contra Irán ha perjudicado a Ucrania de varias maneras. Un documento publicado este abril por el Instituto de Investigación de La Haya para la Europa del Este (THRI) lo resume en estos puntos: recibe menos atención de sus aliados, el alto precio de los combustibles ha disparado los ingresos del Estado ruso y la guerra en Oriente Próximo pone en riesgo el suministro de munición antiaérea estadounidense para Ucrania.

Pero Zelenski ha hecho de la necesidad virtud y ha logrado, al mismo tiempo, una victoria que pocos esperaban: convertir a su país en un nuevo actor global. Al menos 200 militares ucranios están estacionados desde marzo en Oriente Próximo, según las cifras avanzadas por el propio presidente. Este personal es responsable de formar y poner a punto los sistemas antidrones que, según los medios estatales ucranios, ya han entrado en funcionamiento en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Los tres países habrían abatido drones bomba de largo alcance iraníes gracias a los aparatos interceptores ucranios y también a su armamento radioelectrónico.