Zelenski reclama más vigor a los líderes europeos mientras Putin deja Kiev a oscuras con temperaturas bajo cero

Si los líderes europeos necesitaban una sacudida de alguien que les reclame que actúen por su propio bien y por el de todos, la persona encargada de hacerlo ayer fue el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, quien en una apasionada intervención en el Foro de Davos puso a Europa ante el espejo de su aparente pasiva actitud ante un mundo que se mueve cada vez más deprisa y de una forma amenazante. Cargado con la razón que le da gobernar un país que lleva casi cuatro años resistiendo el intento de invasión de una superpotencia nuclear y con una población obligada por Rusia a soportar este invierno en unas condiciones atroces, el presidente ucranio fue absolutamente claro en su diagnóstico: con su manera de actuar, Europa es incapaz de responder a los desafíos globales.

Zelenski puso voz al pensamiento de muchos ciudadanos europeos al ver las imágenes de un grupo de soldados bajando de un avión en Groenlandia en lo que se presentó desde las capitales europeas como el primer paso de una firme respuesta a las explícitas ambiciones territoriales de Donald Trump sobre la isla. “¿Qué mensaje transmiten al enviar a 40 soldados? ¿Qué mensaje envían a Rusia, China y, sobre todo, a Dinamarca?”, se preguntó con estupefacción. El mandatario aplicó una lógica aplastante muy alejada de la diplomacia europea: “A Europa le encanta debatir del futuro, pero elude entrar en acción hoy, una acción que define el tipo de futuro que tendremos. Ese es el problema”, sentenció.