Zelenski se abre por primera vez, bajo presión estadounidense, a plantear unos comicios que pocos quieren en su país y que requerirían como mínimo de un alto el fuego ruso
Donald Trump hizo suyo en febrero, desde su vuelta a la Casa Blanca, uno de los argumentos favoritos de Vladímir Putin: Volodímir Zelenski es un presidente ilegítimo, no tiene potestad para negociar y Ucrania debe celebrar elecciones cuanto antes. Las elecciones presidenciales y legislativas ucranias debían convocarse en 2024, pero la ley marcial lo impide mientras esté en vigor. En tiempo de guerra no es posible votar. Así lo dice la ley y así lo defienden la oposición, el presidente y una mayoría de la población (entre un 60% y un 70%, según las encuestas). Pero Zelenski, necesitado de mantener el apoyo estadounidense, anunció este martes que se abre a la posibilidad de convocar los comicios.
Zelenski debatirá este miércoles con los partidos en la Rada, el Parlamento ucranio, qué fórmulas hay para hacerlo viable. La ley marcial tiene que ser modificada y, si se cumplen unos requisitos de seguridad que deben garantizar Estados Unidos y la Unión Europea, según dijo el presidente, los ucranios podrán votar en los próximos tres meses. Pero como escribe este miércoles en Espreso el exdiputado y analista político Vadim Denisenko, la principal medida de seguridad para votar no la tienen que aportar los aliados occidentales, debe ser del Kremlin: Putin debe ordenar un alto el fuego.






