Bajo el prisma ecléctico de Los Rodríguez, Javi Sola y Juan Carlos Ruiz, dos gamberros salidos de los británicos The Gulps, enganchan en su disco de debut con canciones rumbosas y contagiosas, como esas noches febriles y festivas que se estiran hasta el amanecer
Cuando se estrenó en 2016 el documental En Granada es posible, el sentido homenaje que las hermanas Cristina y María José Martín grabaron para explicar la grandeza de la escena musical de la ciudad, se plantearon dos teorías para intentar entender por qué en la maravillosa y pequeña Granada salían tantos grupos y artistas tan interesantes, tanto en personalidad como en calidad: el agua y los bares. El agua y su mineralización fue una idea peregrina que lanzó con su sorna habitual Antonio Arias, de Lagartija Nick. Los bares fue la idea que quedaba defendida por la mayoría, incluido el propio Arias, como auténtico hilo de conexión de realidades y talentos.
De agua, y mucho menos de su mineralización, no saben tanto Lima Negra como de bares. Este grupo recientemente formado por Javier Sola y Juan Carlos Ruiz es la última gran propuesta salida de la misma ciudad que vio nacer a Enrique Morente, 091, Los Planetas, Lagartija Nick, Niños Mutantes o Lori Meyers, entre otros muchos. Una auténtica bocanada de aire fresco, repleta de canciones rumbosas y contagiosas, como esas noches febriles y festivas que se estiran hasta el amanecer.






