En el centenario de su nacimiento, cabe recordar la figura política del expresidente del Gobierno y su defensa del diálogo y la concertación

Leopoldo Calvo-Sotelo Bustelo nació el 14 de abril de 1926, hace ahora 100 años. Era ingeniero de Caminos y desarrolló una larga trayectoria empresarial antes de desembarcar en la política, como procurador en las últimas Cortes franquistas en representación de las industrias químicas, ministro de Comercio en el primer

s.com/babelia/2023-06-23/arias-navarro-y-la-reforma-imposible-a-vueltas-con-la-memoria-historica.html" data-link-track-dtm="">Gobierno de la monarquía que presidió Carlos Arias Navarro, y ministro de Obras Públicas ya con Adolfo Suárez. Fue protagonista esencial y hombre de confianza de Suárez en la formación de la Unión de Centro Democrático (UCD), una coalición más que un partido que sumó en sus filas a liberales, demócratas cristianos y socialdemócratas, entre los que Leopoldo se declaraba “independiente”. Hacedor de las listas electorales, cesó como ministro para presentarse como número 2 por Madrid en las primeras elecciones de 1977 y asumió la portavocía de UCD en el Congreso. Fue ministro de Relaciones con las Comunidades Europeas y finalmente vicepresidente económico. Siempre reconoció que fue Adolfo Suárez quien “de verdad” hizo la Transición, quien “armonizó” en un momento difícil a una serie de gentes, de profesionales que llegaban de fuera de la política, como era el caso de Leopoldo.