El norirlandés, doble ganador del Masters de Augusta, es el único que reúne el juego y el carisma para liderar un deporte dividido
Scottie Scheffler es el número uno del mundo, el mejor golfista del planeta, pero no es un deportista carismático que enganche a las masas. Al estadounidense le gusta pasar desapercibido cuando va a por comida a un Chipotle cerca de casa, asegura que el golf es solo su trabajo y que la familia y sus creencias religiosas están por encima en su orden de prioridades....
Jon Rahm sí conecta con los aficionados, desborda carácter, pero el golfista de Barrika no ha logrado ser competitivo para luchar por los grandes desde que en diciembre de 2023 cambió de bando y fichó por LIV. El vasco arrasa en la Liga saudí y es uno más en los mayores escenarios (un octavo puesto y dos séptimos como mejores resultados).
Holywood has its sequel. #themasters pic.twitter.com/L7N9el2aC3
Tiger Woods fue el rey dentro y fuera del campo de golf, el gran tirano a quien solo las lesiones impidieron ampliar su museo de 15 grandes y el hombre que cambió para siempre su deporte como ningún atleta ha hecho nunca con su disciplina. Pero el Tigre es hoy un animal herido de 50 años, no compite desde hace dos temporadas y después de su último accidente de tráfico ni siquiera está en condiciones de asumir la capitanía americana de la Ryder.














