Tras 16 años en cautividad, en los que solo se movía de un remolque a la pista de espectáculo, este enorme felino blanco volverá ahora a pisar la tierra
Sona está considerado el último tigre de circo de Portugal. Este felino de color blanco de tres metros solía vivir en un remolque de tráiler de nueve metros cuadrados. Y, tras 16 años en cautividad en un circo itinerante, acaba de ser trasladado a un santuario español, en Villena (Alicante). Hace dos semanas, la Fundación AAP y la organización Pangea Trust rescataron a este gigantesco ejemplar, que ya se encuentra en el centro alicantino de AAP, “Primadomus”. De momento, el felino está apartado, hasta que termine el periodo de cuarentena, momento en el que volverá a pisar tierra por primera vez. Pues a lo largo de su vida solo se ha movido entre el suelo del remolque y la pista del circo.
Los dueños del circo han cedido al tigre blanco casi siete años después de que el Parlamento portugués prohibiera en 2019 el uso de animales salvajes en estos espectáculos. El periodo de transición que se aprobó para que los propietarios cedieran voluntariamente a sus animales fue de seis años, tiempo que ha sido agotado en este caso hasta llegar casi al decomiso por parte de las autoridades. De ahí que, a finales del año 2025, el circo en cuestión (cuyo nombre no se ha hecho público) contactara con Pangea Trust para coordinar la entrega del macho.






