Los jueces declararon ilegal en febrero la decisión de catalogar como terrorista a la organización, pero el Gobierno puede recurrir aún la resolución
La escena se ha convertido ya en un ritual de fuerza entre aquellos que consideran que el Gobierno británico laborista de Keir Starmer se está adentrando en formas de actuar autoritarias y los que ven delictiva y provocadora cualquier expresión pública de apoyo a la causa palestina o de denuncia de las acciones de Israel.
La Policía Metropolitana de Londres volvió a ejercitarse a fondo durante toda la tarde del sábado, para acabar deteniendo a más de 500 personas que habían acudido a la céntrica Trafalgar Square para manifestar su respaldo a la organización Palestine Action (Acción Palestina). A pesar de que el Tribunal Supremo del Reino Unido declaró ilegal el pasado febrero la decisión del Gobierno de catalogar este grupo como organización terrorista, tanto la ministra del Interior, Shabana Mahmood, como la propia policía se han echado atrás en su decisión inicial de dejar de arrestar a los manifestantes que airean su respaldo a los activistas.
Se escudan en el hecho de que la decisión del tribunal todavía no es firme. El ministerio ha obtenido permiso para recurrirla, en una vista que se celebrará los próximos 28 y 29 de abril. “Todo los que asistan [a las manifestaciones] deben ser conscientes de que están mostrando su apoyo a una organización prohibida y que su acción constituye un delito bajo la Ley Antiterrorista. No dudaremos en actuar si la ley se viola”, había advertido previamente la comandante de la policía, Claire Smart.








