Madrid (EFE).- Tres de cada cuatro adolescentes de entre 15 y 20 años reconoce haber vivido relaciones afectivo sexuales dañinas y casi la mitad cree que la violencia o el daño es parte implícita de una relación, aunque cerca de un 20 % afirma que la ha consentido por miedo a quedarse solo.

«Le quiero tanto que lo dejo pasar» o «nos hace daño, pero aguantamos porque le queremos», son frases que forman parte del estudio que ha realizado Educo y la red #LaInfanciaEnElCentro a través de una encuesta a niños y niñas de diferentes grupos de edad (de entre 5 años y 20 años) y que revela la confusión que existe entre lo que es intimidad, afectividad y sexualidad.

Casi la mitad de los niños y niñas, sobre todo entre 5 y 8 años, no distingue entre la intimidad y la sexualidad y tiende a asociar cualquier manifestación afectiva (como las caricias o los besos) con connotaciones genitales o de vergüenza.

La consulta se realizó a 334 niños y niñas de seis comunidades autónomas: Andalucía, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Euskadi e Islas Canarias y el resultado más sorprendente es que más de la mitad de los participantes ha tenido relaciones dañinas.

A medida que los grupos de edad avanzan, el porcentaje de personas que han vivido relaciones que les hacían daño aumenta, siendo más del 75 % entre jóvenes de 15 a 20 años, aunque entre los 12 y los 14 años este porcentaje es de la mitad.