Los socialistas justifican la decisión para evitar una nueva cuestión de confianza estéril que habría puesto al municipio “bajo el foco mediático”
La alcaldesa ultra de Ripoll (Girona), Sílvia Orriols, ha aprobado los presupuestos municipales gracias a la abstención del PSC y a su propio voto de calidad, que le han permitido deshacer el empate entre votos a favor (los de su partido, la xenófoba Aliança Catalana) y votos en contra. Orriols, que gobierna en minoría (seis concejales sobre 17...
) ha agradecido la “responsabilidad” de los grupos de la oposición que no han puesto obstáculos a la aprobación de las cuentas: los socialistas y el grupo Som-hi Ripoll, cuyo único concejal ha votado a favor y ha situado el empate a siete entre partidarios y detractores.
Orriols ha evitado así recurrir al arriesgado mecanismo que, el año pasado, le permitió sacar las cuentas adelante. La alcaldesa ultranacionalista se sometió a una cuestión de confianza. Los grupos de la oposición entablaron conversaciones para que esa moción saliera adelante, lo que iba a suponer apartar a Orriols de la alcaldía. A última hora, sin embargo, Junts per Catalunya abandonó el pacto ante la falta de perspectivas de una alternativa de gobierno y la líder de Aliança pudo seguir al frente de la capital del Ripollès. Las cuentas fueron aprobadas de ese modo sin oposición, de forma automática.






