El Parlamento, controlado por el chavismo, aprobó por unanimidad una norma que retira el control exclusivo del Estado sobre la explotación de minerales
El Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, aprobó este jueves la nueva ley de minas, una norma que —tal y como ocurrió con la de hidrocarburos— abre al capital extranjero el subsuelo venezolano, rico en minerales. La aprobación de esta norma de 131 artículos, que deroga la sancionada por Hugo Chávez en 2013, ha tomado varias sesiones y llevaba semanas en discusión. Finalmente, se ha votado por unanimidad en la misma jornada en la que se ha elegido al nuevo fiscal general y la nueva defensora del pueblo.
La ley autoriza a empresas o consorcios nacionales, extranjeros, estatales y privados a explotar oro y “minerales estratégicos”. Las concesiones tendrán una duración máxima de 30 años, pero podrán prorrogarse hasta por dos períodos de 10 años. El diputado Orlando Camacho, uno de los principales promotores del proyecto, ha señalado que uno de los objetivos de esta norma es “atraer capital nacional y extranjero con seguridad jurídica” y “actualizar el marco legal para los retos actuales del país”.
Sobre los objetivos de la ley, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lleva generando expectativas varias semanas. Durante las reuniones que ha mantenido con inversionistas privados, nacionales y extranjeros, la mandataria ha ofrecido oportunidades de negocio en un país que lleva desde la intervención militar del 3 de enero tutelado por Estados Unidos, el primer interesado en los recursos naturales venezolanos.










