La nueva película del actor y director tiene buenas ideas que no cuajan sobre la paranoia de las estrellas de Hollywood
En su sorprendente debut como director con En los 90 (2019), el actor Jonah Hill lograba mirar a su ciudad,...
Los Ángeles, desde el melancólico patinete de un crío que aprendía a crecer entre los códigos de amistad de aquella década. El tono y la autenticidad de la película tenían algo de Sofia Coppola y a la vez chocaban con la imagen histriónica de su director, conocido por la maravillosa comedia que lo descubrió junto a Michael Cera, Supersalidos (2007), y siete años después por otro hito generacional a la sombra de Leonardo DiCaprio, El lobo de Wall Street.
Después de un documental (Stutz) sobre su terapeuta y a la espera del estreno de la comedia Cut Off, dirigida por él e interpretada junto a Kristen Wiig, Hill estrena en Apple TV Outcome, una comedia negra en torno a la fama en el Hollywood de la era de las Kardashian. Es innegable que se trata de alguien que lleva en los genes (su madre pertenece al mundo de la moda y su padre al del rock’n’roll, puro Los Ángeles) el conocimiento profundo de una ciudad fascinante que vive del revés desde la irrupción de las redes sociales y su amenaza a la privacidad perpetua.






