Con su cáustico sentido del humor, su gusto por los personajes más deleznables y los diálogos metralleta, Jesse Armstrong, creador de la exitosa serie
uccession/" data-link-track-dtm="">Succession, debuta como director en el largometraje con Mountainhead, una sátira de brocha gorda sobre la peligrosa estupidez que últimamente gobierna el mundo. Está protagonizada cuatro techno bros que se reúnen por unos días en una casa en las montañas de Utah para repartirse un mundo que, víctima de la manipulación de las redes sociales, se derrumba por su culpa y ante sus ojos.
Armstrong echa mano de un cóctel de referencias que buscan la complicidad rápida con el espectador. Los ecos de Peter Thiel, Elon Musk, Sam Altman, Marc Andreessen o Mark Zuckerberg, entre otros titanes de Silicon Valley, sobrevuelan una película cuyo título se refiere a la casa en las montañas en la que se reúnen estos cuatro jinetes del apocalipsis y también remite a la célebre novela de Ayn Rand El manantial (The Fountainhead). El guiño es uno de tantos alrededor de unos personajes que llaman al más veterano de todos (interpretado por Steve Carell) “papá Gandalf”.
Si Rand es la abuela ideológica con su filosofía del objetivismo, El señor de los anillos y el imaginario creado por J. R. R. Tolkien son otra fuente inagotable de inspiración tanto para los dueños de la tecnología como para la ultraderecha. De ahí la broma de Armstrong: los hobbits son algo parecido a los guías espirituales de Silicon Valley y la fantasía de Tolkien alimenta a los hombres que amasan las mayores fortunas del planeta, niños grandes aburridos que solo creen en engordar sus cuentas corrientes en cantidades que superan el PIB de muchos países, así como en galaxias muy lejanas.






