Cámaras y drones graban todo lo que te rodea y permiten explorar la escena desde todos los ángulos con la sensación de que estás todavía allí
Hay escenas que ninguna foto o vídeo tradicional puede capturar en toda su esencia: un atardecer entre montañas, una playa desierta o una ciudad iluminada por la noche. Si intentas encuadrar una parte del paisaje, inevitablemente pierdes detalles que hacen que esa escena sea única. Aquí es donde cobran un enorme protagonismo las cámaras 360 grados, dispositivos capaces de
tml" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/escaparate/comparativas/2026-01-04/mejores-dash-cam-para-el-coche.html" data-link-track-dtm="">grabar todo lo que te rodea de forma simultánea y que permiten que explores la escena después. Así, cualquier momento se convierte en una experiencia que puedes revivir desde todos los ángulos, acercando la sensación de estar allí a quien vea tus fotos o vídeos.
Ya hay muchísimos modelos en el mercado —y algunos no tan caros— que te permiten obtener esas imágenes envolventes. Durante las últimas semanas he probado la DJI Osmo 360, que integra dos sensores tipo ojo de pez capaces de capturar segmentos amplísimos del entorno y ‘coserlos’ para generar un vídeo continuo y sin interrupciones. Todo el proceso es completamente automático, por lo que solo hay que pulsar el botón de grabar y la cámara se encarga del resto, sin necesidad de experiencia previa. Cualquiera puede hacerlo.






