El vicepresidente Dombrovskis descarta por ahora suspender las reglas fiscales para facilitar una respuesta a la crisis energética de las capitales

Los gobiernos que quieran ya pueden gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas impulsados por la guerra de Oriente Próximo y la subida de precios. “Nada impide a los Estados miembros aplicar este impuesto”, ha subrayado Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Finanzas, en el Parlamento Europeo este jueves. ...

Respondía a la petición de varios gobiernos, entre ellos el español, a Bruselas para que contemple esta medida en el abanico de opciones de respuesta que prepara el Ejecutivo de la UE desde hace semanas y no acaba de ver la luz. Lo que no contempla por ahora la Comisión es suspender las reglas fiscales que darían margen a los Gobiernos para recurrir al gasto público sin temor a sanciones por un déficit excesivo.

“Varios países han enviado una carta a la Comisión pidiéndole [que recoja] esta medida. Nosotros ya propusimos un impuesto así durante la crisis pasada”, ha admitido Dombrovskis cuando respondía a los parlamentarios sobre cuál era la posición de la sobre la reclamación de España, Alemania, Austria, Italia y Portugal para que se recomiende una tasa especial a los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. A continuación ha recordado a estos países que para dar este paso no necesitan el aliento de la Comisión, que pueden dar el paso si lo desean porque “es un impuesto directo y es competencia de los Estados miembros”.