La financiación aportada por los países donantes cayó un 23% en 2025, fundamentalmente por los recortes de Estados Unidos y otras grandes economías, y deja a los Estados más vulnerables con menos recursos en un contexto de crisis superpuestas

La cooperación internacional sufrió en 2025 un golpe sin precedentes. La Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) registró el año pasado la mayor caída de la historia, según los datos preliminares publicados este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En concreto, la ayuda destinada a los países en desarrollo descendió un 23,1% respecto al año anterior —muy por encima de la previsión de la OCDE, que la situaba entre el 9% y el 17%— hasta quedar en 174.300 millones de dólares (149.297 millones de euros), el 0,26% de la renta nacional bruta combinada de los países donantes. El desplome de la ayuda estadounidense, junto al recorte aplicado por otros cuatro grandes donantes (Alemania, Francia, Reino Unido y Japón), explica la mayor parte del retroceso.

“Se trata de la mayor caída anual jamás registrada, en un momento en el que los países en desarrollo están sometidos a presiones crecientes, tanto económicas como geopolíticas”, ha advertido este jueves Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, durante la presentación del informe. “La ayuda oficial al desarrollo ayuda a sentar las bases del crecimiento y la resiliencia y a proteger a las comunidades más vulnerables, pero hoy está retrocediendo por las presiones fiscales y el entorno complejo al que se enfrentan los donantes”, ha añadido.