Los uniformados, que dispararon más de 100 veces contra la familia de las niñas, enfrentan acusaciones de homicidio y homicidio en grado de tentativa

Un juez ha procesado a 13 militares por la muerte de dos niñas hace ahora 11 meses en Badiraguato, en la sierra de Sinaloa, en el noroeste de México. La Fiscalía General de la República (FGR) acusaba a los uniformados de homicidio por el caso de las niñas, y homicidio en grado de tentativa por el caso de otros dos menores que iban con ellas, junto a los padres de una de las niñas, que resultaron heridos. El ataque ocurrió a eso de las 14.00 del 6 de mayo del año pasado, en una carretera rural del municipio serrano. Los militares dispararon al menos 119 veces contra la familia, producto presuntamente de una confusión.

Alexa Medina y Leidy Rojas, así se llamaban las niñas que murieron a los 7 y 11 años, respectivamente. Eran primas. El día de los hechos, las dos iban en la parte trasera descubierta de una camioneta, junto a Silvia y Gael Medina, menores también, de 14 y 12 años. Vecinos de una de tantas comunidades de la localidad, los padres de Rojas llevaban a los cuatro niños a sus escuelas, en la cabecera municipal de Badiraguato. En el camino, la familia se cruzó con un convoy militar, parte del 42.º Batallón de Infantería, con sede en Guamúchil, algo al norte del municipio. En el cruce, los militares dispararon.