La auditoría pone de relieve fallos normativos, falta de diligencia en las inspecciones mineras e inacción

La Comisión Regional de Seguridad Minera ha avalado la necesidad de reformar el Servicio de Minas del Principado ante los “errores administrativos de gravedad bastante alta” que ha detectado la Inspección General de Servicios al analizar su funcionamiento tras el accidente que costó la vida a cinco trabajadores en la mina de Cerredo en marzo de 2025. El presidente del Principado, Adrián Barbón, encargó a este órgano de control del funcionamiento de la administración asturiana que elaborase un informe sobre el funcionamiento del Servicio de Minas, adscrito a la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo. El informe pone de relieve fallos normativos, usos inadecuados de los proyectos de investigación complementaria (PIC), falta de diligencia en las inspecciones al interior de las minas e inacción, un control insuficiente e inadecuado e inactividad en cuestiones relacionadas con la seguridad y la salud de los trabajadores.

El análisis de 317 páginas realizado por la Inspección General de Servicios estudia todas las tramitaciones y controles a la explotación del accidente, pero va más allá, señalando problemas sistémicos como deficiencias de plantilla y funcionamiento en el servicio encargado de la minería, y apunta a una labor instructora insuficiente, a una tramitación deficitaria de denuncias sobre explotaciones o, directamente, a la no valoración de documentación.