El Gobierno español defiende el alivio fiscal aprobado, una de las principales medidas del decreto anticrisis, con el argumento de que es coyuntural por la crisis en Oriente Próximo

La Comisión Europea ha advertido a España de que reducir al 10% el IVA de los combustibles fósiles, como ha hecho recientemente el Gobierno para aliviar a los hogares ante el encarecimiento de los carburantes por la guerra en Oriente Próximo, vulnera las normas europeas. Así se lo comunicó en una carta enviada al Ejecutivo de Pedro Sánchez a finales de marzo, según explican fuentes del propio Ejecutivo de la UE a EL PAÍS. “Es importante señalar que la directiva de la UE sobre el IVA no prevé la posibilidad de aplicar un tipo reducido en los suministros de combustible”, explican en la Comisión. También Polonia, otro país que ha optado por la misma vía que España, ha recibido una carta similar.

La rebaja del IVA para los carburantes constituye una de las principales medidas fiscales del decreto anticrisis que adoptó el Gobierno el pasado 20 de marzo. El Ministerio de Hacienda, que desde hace algo más de una semana dirige Arcadi España, confirma que ha recibido la misiva y defiende el alivio fiscal adoptado con el argumento de que el descuento en el IVA no constituye una medida estructural, sino coyuntural y temporal. Por eso, pese al toque de atención de la Comisión, Hacienda no tiene previsto revertir la medida, que estará vigente al menos hasta el 30 de junio, el horizonte inicial que se marcó el Ejecutivo cuando diseñó el decreto de ayudas. A partir de entonces, si la situación económica derivada de la guerra en Irán lo requiere, el Gobierno valorará la posibilidad de prorrogar las rebajas. Llegado el caso, en Hacienda tendrán que decidir si mantienen la fórmula o si la cambian para ajustarse a los requerimientos de Bruselas.